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Qué debes saber para ser un experto en vino

El vino es una de las bebidas más antiguas y continúa su expansión en nuestros días. Si te gusta esta bebida espirituosa, seguro que te interesará conocer su historia, algo más sobre los profesionales que trabajan en el sector y qué puede depararle el futuro a este producto. Sigue leyendo porque te lo contamos.

1. Historia del vino

Esta bebida siempre ha tenido un papel clave acompañando a múltiples culturas a lo largo de la historia. Puede rastrearse en los textos hasta la Antigua Grecia, e incluso hasta el Egipto de los faraones.

No hace falta que te digamos que procede de la uva y que se fermenta gracias a la acción de las levaduras que se encuentran sobre la piel de esta fruta. Como sabrás, la transformación de los azúcares del mosto en alcohol etílico ha tenido una gran relevancia en distintas sociedades. Esto se debe a que nuestros antepasados pudieron conservar bebidas sin riesgo de transmisión de enfermedades gracias a que el alcohol funcionaba como conservante.

Una vez que descubrieron cómo elaborarla, muchas sociedades antiguas posicionaron esta bebida entre las más esenciales dentro de su dieta diaria. Entre otras cosas, esto era así debido a su efecto analgésico, pues tiene la cualidad de reducir la sensación de dolor (aunque no de forma tan eficiente como los medicamentos de los que disponemos actualmente).

A continuación, vamos a explicarte más en detalle su historia en nuestro país y cómo han evolucionado las tecnologías de su cosecha y producción.

1.1. Historia del vino en España

Los primeros datos de los que podemos hablarte sobre su presencia en España y su consumo se remontan a los fenicios. Esta civilización fue la que lo introdujo en la zona del Mediterráneo, iniciando en el castillo de Doña Blanca, en Cádiz, una fuerte tradición vinícola.

La expansión de esta bebida fue llevada a cabo por los griegos, que lo introdujeron en las costas alicantina y levantina, mientras que los romanos la llevaron hacia otros puertos del norte y el este peninsulares.

Con el paso del tiempo no perdió su fama, sino que esta fue sólidamente respaldada por la doctrina cristiana. La Iglesia otorgó a esta bebida una posición esencial al equipararla a la sangre de Cristo. Y ya con la conquista de América el vino español comenzó a extenderse por todo el mundo.

Fue en la primera mitad del siglo XX, durante los años 30, cuando surgieron las primeras denominaciones de origen y las cooperativas.

1.2. Evolución de las tecnologías de cosecha y producción

La elaboración del caldo y la cosecha han sufrido numerosas modificaciones a lo largo de los tiempos. En cuanto a la vendimia, es posible que su proceso sea uno de los menos modificados, porque hoy en día se sigue recolectando la uva a mano. No obstante, los vehículos y la optimización del terreno han mejorado el ritmo de su recolección.

En lo que respecta a la producción sí han tenido lugar diferencias muy notables. Así, los depósitos y envases donde se guardaba el material han cambiado notablemente, evolucionando desde cerámica, piel de animales o piedra hasta la madera, el hormigón, el poliéster con fibra de vidrio o los envases metálicos frecuentes en la actualidad.

En lo que atañe a la obtención del mosto inicial también podemos hablar de cambios. La forma más tradicional de romper la uva era directamente mediante pisado. Pero con el tiempo hemos desarrollado otras técnicas más mecanizadas como la trituradora de rodillos o la extracción de líquido virgen con prensas.

2. Profesionales del sector a nivel mundial

La producción de este alimento se ha convertido en un proceso de gran exclusividad en el que intervienen profesionales de diferentes ámbitos.

Es importante controlar la producción, pero también el desarrollo de los viñedos donde se gesta la materia prima. También el diseño de vinotecas y tiendas de vino requiere un gran conocimiento en el tema, y los enólogos tienen un papel esencial en el diseño y la optimización de la producción de esta bebida.

A continuación nos referiremos a los distintos profesionales que se encargan de viñedos, bodegas, vinotecas y tiendas de vino y a los enólogos que tienen un papel fundamental durante todo el proceso.

2.1. Viñedos

El cuidado de los viñedos es, sin duda, la pieza sobre la que se sustentan todos los caldos de calidad. La primera de las tareas es el estudio de la zona en la que se ubican las vides, pues tenemos que conocer el tipo de suelo y el microclima para saber cómo pueden afectar al sabor final del producto embotellado.

Para ello, los profesionales trabajan estudiando la localización pero también cuidando de las plantas de la mejor forma posible. Así, no nos podemos olvidar del peligro de las plagas, de otra vegetación próxima o de cualquier aspecto que pueda interferir en la salubridad de la uva.

2.2. Bodegas

Estamos ante uno de los productos con más salidas profesionales en diferentes ámbitos. Una de ellas es la de los trabajadores de las bodegas. En estos lugares se estudia el terreno, pero también se lleva a cabo la producción del líquido elemento. Es importante que conozcas todo lo que tenga que ver con el control de calidad y con el cultivo de la uva. También podrás aprender sobre las diferentes variedades que se manejan en una misma bodega y cómo se pueden combinar entre sí.

La materia prima y su tratamiento son determinantes en la elaboración. Por ello, esta tarea resulta muy completa e interesante para todos los profesionales que trabajan en las bodegas.

2.3. Vinotecas

Las vinotecas son otra de las claves dentro de este mundo, pues la conservación tras la elaboración es casi tan importante como esta. Cuando producimos un caldo, tenemos en cuenta una gran serie de matices para que los aromas, el sabor, la astringencia y otra serie de propiedades sean las idóneas. No obstante, si estando perfecto tras la elaboración un caldo no se conserva con las mejores condiciones perderá gran parte de su interés.

Por eso, los expertos mundiales en vinotecas tienen en cuenta no solo la temperatura a la que se guardan las botellas, sino también otros aspectos como la humedad, la luz, la ventilación y las vibraciones.

Para conseguirlo se han desarrollado vinotecas con sistemas termoeléctricos o con un compresor para lograr que las condiciones en todo momento sean óptimas. Los expertos pueden guiarte más sobre cuál deberías elegir en cada caso, aunque eso dependerá del espacio del que dispongas así como de otros factores personales.

2.4 Tiendas de vino

Las tiendas también han de diseñarse con mimo. Así, si queremos ofrecer al cliente una variedad de caldos idónea y adecuada a sus necesidades, tendremos que investigar previamente. Los expertos en tiendas pueden especializarse en vinos de una determinada región o, por el contrario, ofrecer un amplio catálogo a sus clientes.

Si nos centramos en una zona o una denominación de origen concreta, la clave sería ofrecer varios precios para caldos tradicionales y elaboraciones novedosas dentro de ese lugar. Por ejemplo, si en esa zona se elabora vino vegano o ecológico será un buen escaparate. En este punto sería importante que la tienda contara con las diferentes variedades que existen en la zona y no únicamente con la predominante.

Si, por el contrario, se desea crear un amplio catálogo pueden variar más los precios. Algunas tiendas ofrecerán ejemplares exclusivos de diferentes partes del mundo, mientras que otras intentarán aunar productos de diferentes denominaciones de gran calidad, pero asequibles para el bolsillo.

En cualquiera de los dos casos, será necesario tener un conocimiento detallado sobre el mundo enológico, además de estar al tanto de todas las novedades que se producen en él.

2.5. Enólogos

Los enólogos juegan un papel fundamental en las vías de desarrollo de la vitivinicultura. Son los encargados de diseñar y guiar la elaboración, y para ello pueden decidir optar por técnicas más novedosas o bien obtener el máximo partido a las técnicas tradicionales, mimando el producto y tocando la uva lo más mínimo.

Algunas de las técnicas más novedosas incluyen la aplicación de la ingeniería genética en las levaduras. Es decir, se trataría de encontrar los microorganismos idóneos para que nos ofrezcan los aromas buscados. Otras opciones serían añadir determinadas sustancias o plantar en lugares más exóticos las vides.

En lo que respecta a los enólogos más tradicionales, son aquellos que dejan que la naturaleza sea la base de sus productos. Apenas interfieren en el proceso, pero su labor es esencial para determinar cuándo hay que vendimiar, cuánto tiempo hay que dejar la fermentación o qué variedades de uvas pueden mezclarse.

Contar con un buen enólogo puede ser la clave para conseguir el mejor caldo. Por esa razón, los mejores enólogos son expertos muy codiciados por las bodegas, que intentan captarlos para mejorar en lo posible la calidad de su producto.

3. Cultura del vino

Como decíamos, la cultura vinícola ha cambiado enormemente en las últimas generaciones. De hecho, hoy en día se desarrolla vertiginosamente un tipo de turismo enfocado hacia este producto: el llamado enoturismo.

Hace años, esta bebida se utilizaba diariamente para acompañar las comidas, pero actualmente supone todo un ritual que pasa por determinar qué tipo marida mejor con cada plato de comida. Así, los restaurantes más exclusivos disponen de sumillers, personas encargadas de recomendar vinos a los comensales y de realizar una selección para cada uno de los platos que se van a servir en el menú.

En resumen, el mundo enológico cada vez mueve más interés y se realizan actividades en torno a este donde se busca el disfrute con amigos y familiares. Además, su consumo está pasando a ser más esporádico en lugar de diario como sucedía antiguamente.

3.1. Enoturismo

El enoturismo o turismo enológico es aquel que llevamos a cabo para disfrutar de esta bebida o de las localizaciones donde se produce. Fundamentalmente existen tres tipos de turismo vinculados a esta bebida: el de la vinoterapia, el turismo gastronómico y la visita a bodegas con las correspondientes catas.

La vinoterapia consiste en una serie de tratamientos de belleza y salud que tienen su origen en el producto que nos ocupa. Este se aplica por vía tópica para la práctica de masajes, algo que se cree muy beneficioso por su riqueza en taninos, unas moléculas antioxidantes que mejoran la textura de la piel.

En cuanto al turismo gastronómico, también suele ir de la mano de esta bebida espirituosa. Como decíamos, los restaurantes tienen amplias bodegas que ofrecen a sus clientes para que la experiencia de comer sea todavía más gratificante.

En tercer lugar estarían las visitas a bodegas con catas. Generalmente, este turismo puede englobarse dentro del de naturaleza, pues además de visitar las bodegas también se disfruta de su entorno natural. En estas bodegas suelen realizarse catas para conocer los caldos de una determinada zona. Aunque no sea el objetivo principal, también se combina con la cata de otros productos como quesos o panes.

3.2. Tradición y futuro del consumo vinícola

Está claro que el mundo enológico se ha transformado enormemente con el paso de los años y que ahora los intereses son bastante diferentes a los que regían en el pasado. Sin embargo, sí es cierto que hay una tendencia a volver a lo anterior: a la forma tradicional de producir esta bebida. Esto se debe a que la naturaleza es sabia y las levaduras presentes de forma natural en la uva generalmente son las que mejores propiedades otorgan a esta bebida. Así, se está investigando bastante en sistemas antiguos de elaboración para intentar optimizar estos procesos con la uva siempre como protagonista.

En cuanto a otras novedades que se esperan, las hay relacionadas, por ejemplo, con el cambio climático. Esto generará diferencias en los cultivos haciendo que el producto sufra modificaciones, las cuales apreciaremos en los próximos años. Por otro lado, también se espera que haya una tendencia hacia el bebedor más ocasional y heterogéneo. Eso supondría un gran repunte del enoturismo y de todas las actividades relacionadas con este, que siguen al alza.

En definitiva, podemos concluir que el mundo del vino y los viñedos sigue siendo uno de los principales atractivos de nuestro país. Su futuro se augura prometedor y se seguirá consumiendo, aunque se tratará de un producto más especial y mimado que el que consumían las generaciones pasadas. Si te interesa este sector, te recomendamos que contactes con Grupo Vidasol, donde podemos informarte al detalle sobre todo lo que te genere inquietud en este apasionante mundo.